En el corso de la avenida Boedo, entre San Juan y Boedo, se desarrolla la campaña “Corsos libres de Acoso”, una campaña organizada y promovida por murgueros y centros culturales, como El Surco, para prevenir situaciones de violencia.
La iniciativa consiste en repartir volantes a los asistentes del corso con información útil, como teléfonos clave para hacer denuncias o pedir resguardo.
La otra pata de la iniciativa es capacitar a los vigiladores, que lucen las pecheras fluorescentes durante los corsos.
Jonatan Thea, referente de El Surco y la agrupación social y política Seamos Libres, dijo: “La campaña consta de dos partes: la realización de formaciones sobre seguridad con perspectiva de género para los y las trabajadoras de prevención de los corsos y la difusión de materiales para visibilizar y erradicar la violencia de género y el acoso durante los corsos”.
“Los corsos porteños son un símbolo de cultura popular y tradición, por eso es importante que todas y todos podamos compartir y disfrutar de esta fiesta, pero también cuidarnos y cuidar al otro”, agregó.
Al aire de Futurock sumó: “”Buscamos que cada espacio de Cultura Popular y sobre todo, los eventos masivos, puedan ser un momento de disfrute para todos y todas, este es un aporte en ese sentido que nace junto a los corsos y murgas”.
“El desafío es que este tipo de eventos tan masivos y populares vayan mejorando y siendo más seguros, y no esconderlos como pretende el gobierno de la ciudad: el año pasado eran 30 corsos en la calle y ahora son 19”, expuso.
El corso de la avenida Boedo es uno de los más multitudinarios de la Ciudad, está vigente desde 1940.
J.C.
Foto: El Abasto